De nuevo vamos a ver la situación técnica en la que se encuentra el principal indicador de la Renta variable Europea. Como es evidente, una sucesión de máximos y mínimos decrecientes, nos indica que la situación técnica es profundamente bajista. Y, para más inri, hemos cerrado la semana prácticamente en mínimos del mes de marzo, lo cual no es nada alentador de cara al futuro.

De momento, no hay ni una sola señal técnica para pensar en que el Eurostoxx 50 va a comenzar a formar un suelo de mercado. Lo único por lo que podemos apostar es un por fuerte rebote técnico motivado por la grandísima sobreventa acumulada (está en niveles históricos) y por un posible cierre masivo de “cortos“. Dicho esto, el rebote puede ser de magnitudes importantes, y no descartaría ver al selectivo europeo en niveles cercanos a los 2300 ptos (por dónde actualmente pasa la mm200s), lo que supondría una rentabilidad superior al 25% desde los niveles de cierre del viernes. Si esto se produjera, la tendencia de fondo seguiría siendo igualmente bajista, por lo que debemos ser especialmente cautelosos.
Del mismo modo, aventurar niveles en los cuales puede detenerse el Eurostoxx 50 me parece muy arriesgado, aunque lo que esta claro es que con una caida acumulada del 60% aproximadamente desde los máximos históricos, las zonas actuales son interesantes para ir tomando pequeñas posiciones en Renta Variable de cara a los próximos años. Recalco: pequeñas posiciones en índices (básicamente a través de ETFs o fondos de inversión) y con un horizonte de medio plazo.


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