Las emisiones de bonos corporativos de grado de inversión en euros ascienden actualmente a 1.400 millones de euros, y la cifra sigue creciendo. Estamos viendo cómo los emisores han podido encontrar en el mercado a un aliado fuerte para su financiación en un momento en el cual sigue siendo difícil el acceso al crédito bancario. La oferta está siendo absorbida sin problema por los inversores, en contra de los pronósticos más pesimistas, lo que nos permite creer que 2010 será también un año bueno para el crédito. Los tipos permanecen bajos y es probable que en Europa sea durante más tiempo, con lo que los bonos corporativos ofrecen un plus de rentabilidad sobre la deuda gobierno y un riesgo menor frente a la renta variable.
Además, los diferenciales están todavía en niveles similares a los vistos durante anteriores crisis severas del crédito, como en 2002 o 2008, por lo que tendrían que estrecharse aún cerca de 100 puntos básicos para dejar de ser atractivos. Bajo estas premisas, creemos que el fondo Euro Credit Short Duration de Axa representa el vehículo de inversión idóneo para seguir estando expuesto a crédito, pero acortando la duración frente a 2009 ante la posibilidad de un cambio de política monetaria. La duración actual de la cartera es de 2,01 años y la calificación crediticia media es A3. El fondo tiene 216 emisores en cartera con una rentabilidad media del bono del 3,55%. En enero, este fondo obtuvo una rentabilidad del 1,10% frente al 0,93% de su índice, el Merrill Lynch EMU Corporate 1-3, gracias a la sobreexposición a cíclicos y a valores financieros subordinados.
Fuente: Negocio (17/02/2010)